ÁLTER EGO

ÁLTER EGO

 

El otro. Desde que puedo recordar él siempre ha estado ahí; «yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo». Aquello de los heterónimos, o cosa así, no sé.

Sin liar demasiado el asunto, y echando mano de Millás, sería aquello de que “pertenece a esa clase de gilipollas que intenta analizar a su analista, venderle pescado a su pescadero, editar a su editor… Siempre quiere ponerse en lugar del otro, y de hecho a veces se desdobla para ponerse en el lugar de sí mismo”; también, lo de que “lejos de atenerse a la literalidad de los hechos, al escribir mezclaba lo que le ocurría con lo que se le ocurría”.

Pues eso.